Este episodio de la Historia de México ocurre en el año de 1846 siendo presidente de México
Antonio López de Santa Anna, durante el
cual ocurre la guerra de Estados Unidos contra México.
La guerra fue declarada
por el presidente James Polk con fines expansionistas, ya que pretendían
apoderarse de las provincias mexicanas de Alta California, Nuevo México y, en
caso conveniente, de Chihuahua.
Durante el tiempo que duró la guerra (del 8 de marzo de 1846 al 30 de mayo de
1848), en México reinaba la anarquía: en ese periodo hubo siete presidentes y
sólo siete de los 19 estados que en esa época formaban la federación mexicana
participaron en la defensa de la soberanía nacional.
Esta intervención por parte de Estados Unidos contó con varias campañas, una de
ellas la de Veracruz-México. La batalla de Chapultepec pertenece a la última
parte de esta campaña. El 13 de septiembre de 1847, las fuerzas norteamericanas
decidieron tomar el castillo de Chapultepec donde se alojaba desde hacía 3 tres
años el Colegio Militar.
En el Colegio Militar como su nombre lo dice estudiaban
los jóvenes que deseaban hacer carrera en el ejército. Fue ahí donde 6 cadetes
dieron la vida para salvar a su patria, sus nombres son: Juan de la Barrera,
Juan Escutia, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez, y
Francisco Márquez, todos ellos tenían edades de entre 13 y 17 años; cuentan que
cuando todo había acabado un oficial norteamericano observando el rostro de los
cadetes muertos, dijo lleno de sorpresa algo como: "¡Pero si son apenas unos
niños!". Tal fue el origen de la expresión "Los niños héroes".
La batalla en Chapultepec comenzó con un intenso bombardeo de artillería,
ocasionando graves estragos al edificio y a la infantería que lo defendía, que
poco pudo hacer ante el alcance de los cañones. La defensa de Chapultepec estuvo
el mando del general Nicolás Bravo, quien disponía de 200 cadetes del Colegio
Militar y 632 soldados del Batallón de San Blas, al mando del teniente coronel
Felipe Santiago Xicoténcatl, además, Antonio López de Santa Anna llevó al pie
del cerro a 450 hombres. Derrotado el batallón de San Blas, los norteamericanos
atacaron por el poniente y el sur del Colegio Militar, donde fueron detenidos
durante algunas horas por los cadetes; pero más tarde las divisiones de Quitman
y Pillow lograron escalar el Castillo. En el interior del inmueble la lucha fue cuerpo a
cuerpo; finalmente, la heroica resistencia de sus defensores cedió ante la
superioridad numérica y material de los norteamericanos quienes tomaron el
edificio e hicieron prisioneros al general Nicolás Bravo, Mariano Monterde
–director del Colegio– y varios alumnos sobrevivientes.
Después de ser ocupada la Ciudad de México, el 2 de febrero de 1848, en la
sacristía de la Basílica de Guadalupe fue firmado el convenio con el que se dio
fin a la guerra. Con el Tratado de Guadalupe Hidalgo, México perdió gran parte
de su territorio. Reconocía al Río Bravo como límite meridional de Texas;
además, cedía a los Estados Unidos norteamericanos los territorios de Nuevo
México y Alta California. Por su parte, el gobierno norteamericano se
comprometía a pagar las reclamaciones de sus ciudadanos contra México, a no
exigir compensaciones por los gastos de guerra y a pagar 15 millones de pesos
por los territorios cedidos.
Así el 13 de Septiembre son recordados todos los héroes que dieron su vida para
salvar a la patria durante la guerra contra Estados Unidos.
En la Ciudad de
México se realiza un desfile con la armada y en el Castillo de Chapultepec se
hace una ceremonia con cañones para recordar a los "Niños Héroes". En las demás
partes del país se conmemora con ceremonias cívicas.