Mientras tanto los liberales se habían refugiado en el norte del país ya que
sufrían de problemas económicos, así que pidieron ayuda económica a los Estados
Unidos.
Ya que muchos lugares seguían al mando de los liberales, el gobierno de
Maximiliano funcionaba
solamente donde había tropas francesas, por lo que nunca llegó a dominar México.
Cuando parecía que los conservadores habían estabilizado su poder en el país,
Prusia amenazó atacar a los franceses, y los estadounidenses, que acababan de
terminar la guerra de recesión, protestaron contra la estancia del ejército
francés en México, además que los liberales habían cobrado fuerza y comenzaban a
recuperar mucho territorio que ya estaba en manos de los conservadores; dejando
como ciudades imperiales solamente la capital, Veracruz, Puebla y Querétaro.
Viendo esto, Napoleón mandó retirar las tropas dos años antes de lo acordado con
Maximiliano, quien al darse cuenta decidió abdicar, pero su esposa Carlota lo
convenció de no hacerlo e ir a Europa a exigirle a Napoleón que cumpliera cu
palabra y también a pedir ayuda del Papa, sin obtener la ayuda que necesitaba
regresó a México dejando a Carlota en Roma, donde enloqueció y fue trasladada a Bruselas con su Hermano muriendo en 1927.
La enfermedad de Carlota hizo que Maximiliano insistiera en su deseo de abdicar,
pero la llegada de Miramón y Mejía (conservadores reconocidos por su lucha, que
se encontraban fuera del país) a Veracruz lo hicieron animarse y permanecer en
México para luchar por el Imperio, así se puso frente al ejército.
Miramón fue derrotado en Aguascalientes, así que Maximiliano fue a reforzarse a
Querétaro, que seguía en manos de los conservadores, pero al saber que Márquez
había sido derrotado en la ciudad de México, decidió rendirse, esperando que lo
dejaran regresar a Europa; así la ciudad de Querétaro fue tomada por los
liberales al mando de Mariano Escobedo.
Maximiliano fue puesto preso en el convento de la Santa Cruz, en Querétaro, y
sentenciado a muerte junto con Miramón y Mejía. Lo fusilaron en el Cerro de la
Campanas (Querétaro), el 19 de Junio de 1867, y en agosto sus restos se
trasladaron a Viena.
I Parte: Biografía de Maximiliano de Habsburgo